El teatro de sombras se basa en la proyección de marionetas con movimiento delante de un fondo iluminado, provocando sensación de movimiento. Durante miles de años ha divertido y enseñado a muchos, especialmente en Asia, donde se originó.

Los orígenes del teatro de sombras los encontramos en la India y en China.
En India y después en Indonesia el titiritero de sombras era un hombre muy especial llamado Dalang. Era un artista sacerdote y al representar las historias a través de las sombras entraba en contacto con el mundo superior. Por otro lado a través de los mitos tenía la función de educar y transmitir valores al pueblo.
En Indonesia esta tradición se mantiene muy viva y continua estando ligada a los rituales y a la unión y comunicación con la comunidad.
Las marionetas las fabrican con piel de búfalo y son figuras muy estilizadas y caladas de distintos tamaños bellamente pintadas. Los personajes son héroes, princesas, dioses, gigantes, animales... La pantalla es de tela de lino y la luz que utilizan una veces de lámpara de aceite (fuego) y otras luz eléctrica.
El teatro de sombras chino es el único que incorpora decorados, mobiliario, plantas, palacios y animales, reales o fantásticos. Las figuras son de piel de camello o de buey. Al igual que en el resto de países, las representaciones tienen carácter sagrado, y los personajes representan a los seres del más allá.
El teatro de sombras llegó a Europa a través de las rutas de evangelización de los jesuitas. En 1772, Dominique Séraphin instaló su teatro de sombras en Versalles, en el que cosechó grandes éxitos. Asimismo, las compañías de funambulistas y cómicos italianas contribuyeron en gran medida a difundir este tipo de teatro por toda Europa.

Aquí tienes un vídeo en donde te mostramos cómo hemos construído nuestros teatros de sombras para que puedas hacer el tuyo:







Aquí te vamos a enseñar las historias que hemos creado y hemos grabado. Esperamos que os gusten: